De escritos pasados I
Siempre pensé que debía haber una razón evidente productora del dolor. Hoy comprobé que no. No. O quizá es esta maldita condición que me obliga a mantenerme tan lejos de ti. Podría ser también que pienso de modo poco esperanzador ser tu único albergue. Pero no; esas no podrían ser razones evidentes. Porque de verdad pareciera que te tengo cerca cuando me llamas y enciendes todos mis sentidos, al oír tu voz una inundación de emociones y descontrol sobreviene a mi anatomía; y también, aún tengo fe en colarme entre tu fila de planes, de los que sé, no puedo exigir ser dueña.
Ahora que la introspección me ha preocupado, porque no detecto un dolor parecido, es una molestia interna que me oprime el pecho, y provoca una extrema fluidez en mis lágrimas. Sí, lloré. Como niña chiquita cuando le quitan el caramelo de la boca; la pérdida no tiene comparación, y lo tengo por absoluto conocido. ¿Será miedo acaso? ¿A qué me estoy enfrentando? ¿Qué me es tan enfermamente desconocido que me provoca tanto descontrol? Lloré exigiendo un abrazo. Patético. Enfermizo y completamente desquiciado. Porque en realidad quise buscar ayuda y lo sabía tú eras la única que me podría hacer sentir bien. Insisto, que enfermo está mi pensar; mira que encontrar la medicina adecuada para sobrellevar la enfermedad, pero desconocer por completo la enfermedad como tal sí es preocupante.
Estuve analizando, exactamente perdí la cuenta de los días que pasaron para que yo le viera la cara al amor verdadero, y lo digo porque es el amor de las fuerzas más complejas, que a veces lo vi pasar corriendo y nunca quise detenerlo (en realidad ni siquiera se encontraba en mis objetivos pretender detenerlo), y ahora resulta que el Señor Amor vino a hacer presencia, pasar lista e impartir clase a sus adeptos alumnos (mis sentidos que se encuentran hilarantemente desorganizados) sin que yo reparara en ello. Llego la eminencia sentimental a la mesa de mi cerebro y ordenó todo se concentrara en un mismo pensamiento: Tú. De forma análoga el dignísimo Amor vino al corazón a aumentar las pulsaciones eléctricas cada vez que te cruzabas por el pensamiento que como ya lo dije estaba boicoteando también en mi contra.
Y pues así fue; el Amor ha logrado su objetivo: hacerme vulnerable, desvestirme la lógica y roer la razón. Y ¿qué pasa?... Será que hoy que me desperté, me vi al espejo y una vez más me desconcerté, así que quise salir corriendo pero ya nada acalló la voz penetrante que me indicaba estoy enamorada. Ajá, enamorada. Enamorada, enamorada. Como alguna lejana vez en la que no supe en realidad qué pasó; un día me percaté que ya no era la misma, y alejé a Miroslava, fui esclava de la misma. Pero ahora es distinto, ya una vez que me abdujo el Señor Amor, aprendí a querer más y querer mejor; por lo tanto, la gravedad es más que inmediata, es simplemente intolerable. Gravedad intolerable… ¿Se había escuchado de algo así? Es que no encuentro otro adjetivo que lo califique, siento que de un momento a otro dejaré mi cuerpo para volar y aterrizar a tu lado (si no es que ya lo hice con anterioridad) y también siento que en algún momento el corazón no recobrará su ritmo calmado, pero lo más angustiante es que desconozco cuando dejarás de pertenecerle a mi pensamiento, o mejor dicho cuándo será que mi pensamiento permitirá un cambio.
Porque me conozco, soy obstinada por naturaleza propia, creo castillos sobre el aire y me es difícil demolerlos; me fascina hacer historias de vidas paralelas y sobre todas las cosas repito, estoy enferma, así que justifico el hecho de hacer fijaciones emocionales en una persona en especifico, fijaciones que tienen un lapso de duración largo. Aunque en ésta expresión la voz “largo”, queda corta. Es algo más que larga, es el límite de lo infinito, según supe hace tiempo pertenece a lo indefinido.
Así que he ahí mi problema, tengo por sobre aviso que mi psicología creó un nexo hacia ti, Victoria (en cuyo nombre, también está presente la mía, mi victoria sobre las vicisitudes de la vida) y en conocimiento de ello, las alertas (aún funcionales) de mis emociones se encuentran enfocadas a asegurar ese nexo, atarlo fuerte a las raíces de mi persona, para que mi locura no te deje ir. Porque me das paz, me brindas calor y me ofreces valor, para seguir sin detenerme…me das la estabilidad que ya sé, mi complejo existir anhelaba.
Y reparando en el hecho de ese aviso, reaccioné de forma macabra pero no desconocida, ya es un camino recorrido esto de saberme fuerte y después, verme de cara al miedo. Miedo a estar soñando contigo, pavor al abandono de mis actitudes ligeras ante esta vida, miedo a soltarnos de la mano en algún momento desconocido. Miedo, pavor y alucinaciones al hecho de imaginarme sin ti, y entiéndase sola, sin ti.
Porque si no te has dado cuenta, te informo que tienes mi sentir en tus manos, mi lógica en tu nombre y mi razón en tus pasos. Te lo digo, porque no estoy dispuesta a callarle los gritos al corazón y luego arrepentirme de haberlo hecho. Lo repito una y otra vez, enamorarme de ti fue mi decisión y mi responsabilidad; enamorarme de ti viene siendo la experiencia que me tiene tan asustada como emocionada; enamorarme de ti es reconocerme tu mujer y saber que te pertenezco, no sé en qué proporción lo sea yo de ti y a decir verdad, no me interesa. Amo para complacerme y entregarte lo que soy, sin esperar que eso te ate a mi lado; amo para demostrarme que no soy única en éste mundo y que existe alguien en quién depositar mi ser; amo para convencerme de que existes.
Te amo a ti mujer inteligente y con límites, te amo a ti mujer de espíritu grande e inalienable. Te amo a ti Victoria Ramírez. Te amo a ti, con la fuerza que aman los sabios al conocimiento y los desconocidos a la ignorancia. Te amo indefinidamente, sin rumbo ni dirección. Te amo y no hay nada más que decir.
•[Escrito el 06.08.09 a las 23.37]•
Etiquetas: amor, cambios, Dios, dolor, obstinada, psicología, Victoria



0 comentarios:
Publicar un comentario
El número al que usted marcó se encuentra ocupado o fuera de servicio. Favor de dejar su mensaje después del tono...BEEEP:
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio